domingo, febrero 17, 2013

OTRO FINAL PARA RELATO "LAS JOYAS" de Guy de Maupassant



Una vez solo en casa y rendido por la fatiga después del disgusto, se sentó en su sillón y comenzó a pensar en como había podido ser tan ingenuo.

Se levantó impetuoso entrando como una tempestad en el cuarto de su esposa , intacto hasta ese momento y poniendo todo patas arriba buscó una señal que confirmara sus sospechas, ella murió de repente y no tubo tiempo de esconder las pistas de su secreto, y en efecto, allí en el fondo de un cajón , en el que ella guardaba su lencería, encontró la confirmación que abrió los ojos, mostrándole algunas notas aun perfumadas en las que pudo comprobar que tenia encuentros pactados cuando iba al teatro, un burgués que la amaba y la pretendía, dándola todos los caprichos que pudiera desear.

La herida se manifestó con un pinchazo agudo en el pecho que le obligó a caer de rodillas al suelo y dejarse llevar en el laberinto de la desesperación y la vergüenza, esta vez sin limites, pues estaba solo.

Al cabo de unos días sin aparecer por el Ministerio fueron a buscarle a su casa en la calle de los Mártires, numero 16 y lo encontraron sin vida en el suelo donde cayó con las notas arrugadas entre las manos, no pudo superar el trance y se fue dejando evidencias del engaño sufrido para todos sus compañeros y amigos además de los empleados de la joyería que tenían datos sobrantes al respecto

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