miércoles, febrero 05, 2014

A falta de pan...obligado te veas.

No sabíamos a qué venía ese júbilo, ese baile de San Vito, tal vez nervios o lo más probable; que se hubiera tenido que limpiar en el retrete con un pañuelo de calidad superior, suave y resistente pero sin saber que era mentolado, hace días que se agotó el papel higiénico, y no se intuían las ganas de comprar ni un rollo. El frescor acaparó su cuerpo y aquel día de invierno respiró profundamente por todos los orificios de su cuerpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario